Manifiesto
Un poco de historia
El Dodecaedro de Estudios Artísticos nació en 2005, cuando surgió el interés por estudiar el arte desde una perspectiva interdisciplinaria. Para ello, nos juntamos dos filósofos, un psicoanalista y dos historiadores del arte, con el fin de enseñarnos los principios básicos de nuestras profesiones para entonces comenzar a hacer algo. En el momento se llamó Dodecaedro de Estudios Estéticos y nunca se terminó de definir qué era ese algo que queríamos o podríamos hacer. Luego de tres reuniones la gente comenzó a abrirse y el proyecto terminó.
Luego de un camino vacilante donde ninguna decisión fue tomada (o acatada, en todo caso) regreso la idea del Dodecaedro, ahora de Estudios Artísticos.
¿Por qué dodecaedro?
En principio, porque todos son círculos y un dodecaedro tenía más sentido.
Un dodecaedro es un poliedro de doce caras, convexo o cóncavo. Sus caras han de ser polígonos de once lados o menos. Si las doce caras del dodecaedro son pentágonos regulares, forzosamente iguales entre sí, el dodecaedro es convexo y se denomina regular, siendo entonces uno de los llamados sólidos platónicos.[1]
El principio básico del D.E.A. es la interdisciplinariedad. Así, resulta conceptualmente más divertida la imagen del dodecaedro, donde varios planos construyen la figura y le dan sentido, a diferencia del círculo que se queda como una forma resuelta en sí misma a partir de muchos puntos obsesos.
¿Qué hace el Dodecaedro?
El plan es simple. Ya no se trata de educarnos unos a otros en nuestras ramas, pero desde ellas abordar los diferentes problemas que suponen las investigaciones del arte. No se pretende definir el arte, tampoco, pero sí acercarnos a una interpretación más certera de una obra o un estilo en particular, priorizando los casos peruanos.
¿Quiénes lo conforman?
Ahorita somos tres: Susana (filósofa de la Católica), Eduardo (filósofo de la Católica) y Rodrigo (historiador del arte de San Marcos). Cada uno tiene sus rollos y desde ellos intentaremos ir colaborando para los estudios que se vayan proponiendo.
[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Dodecaedro
Ya bueno, ¿y ahora qué hacemos?
[...] en plena maleabilidad. Rodrigo Sarmiento, uno de los participantes del proyecto, ha publicado un manifiesto que más o menos delinea algunas de las intenciones que tenemos hasta ahora, y que deja ver muchas [...]
¿Por qué buscar interpretaciones “más certeras”? ¿Por qué no jugar? Si el fin es el diálogo entre disciplinas ¿Por qué no usar al arte como excusa, como inspiración si quieren, como el pivote hacía los límites interpretativos de sus discursos? ¿No son acaso los bordes los únicos puntos de encuentro, el soporte de un anudamiento? Quizá así lo real se deje ver en sus impasses.