Dodecaedro de Estudios Artísticos

Curando conceptos

Publicado en conceptos, curaduria, exhibiciones by Eduardo en Abril 21st, 2008

Si vamos a hacer esto del Dodecaedro 2.0, pues entre otras cosas eso implica hacer “estudios artísticos” dentro de un marco considerablemente amplio -ya no como algo sólo a partir de un punto de vista estético, como intentamos antes-. Es decir que debemos contemplar también el ecosistema general que rodea la producción y el consumo de lo que llamaríamos algo artístico, todo un contexto de relaciones complejas entre artistas, audiencias, observadores más o menos involucrados, y demás personajes.

Hago esta salvedad porque quiero considerar un par de ideas en torno al concepto de “curaduría”, que debo confesar jamás he conseguido entender. No tengo ni la menor idea de qué es o qué hace un curador, y la única imagen que me evoca es la de especialistas restauradores de cuadros antiguos, en salas herméticamente cerradas, vistiendo una bata blanca y una mascarilla. Más allá de esa imagen seguramente apócrifa, no tengo ni la menor idea de lo que hace el curador. Y sin embargo me topo con este concepto como uno potencialmente interesante, y al cual es posible le estemos ampliando el rango de significado y aplicación.

Hace unos días me topé con un uso interesante: alguien que había “curado” una colección de enlaces en la web en torno a un tema en particular. Y no pude evitar preguntarme si esto era, en efecto, “curaduría”. Pues claro, se trataba de una colección, y el responsable se había dedicado a investigar los enlaces, ordenarlos con cuidado, proveer de cierto contexto y organización, una cierta interpretación del sentido. Y seguía haciéndolo, pues actualizaba las referencias e incluía nuevos elementos conforme los iba descubriendo, y así su colección estaba viva. Creo que ponerse en el extremo purista/defensivo de decir a rajatabla que esto no es ni curador ni curaduría es un poco radical, apresurado y cerrado. En la práctica estamos viendo cómo el concepto cobra un uso nuevo y se amplía, y la actividad misma se puede ver transformada en alguna medida. A esto podemos agregar el hecho de que ya que vivimos en un mundo en el que cada vez hay más y más información, la figura de individuos (o colectivos o lo que fuera) dedicando tiempo y esfuerzo para darle sentido a parcelas de esta realidad es una función invaluable. Si no hubiera alguien que desde su propia área de conocimiento, investigara, ordenara y diera sentido a la información, nos sería imposible recorrerla para obtener conocimiento.

En cierta medida, creo que esto también aporta el curador en su sentido tradicional: ordena, contextualiza, y ayuda a dar sentido (no a forzar ni imponer, sólo sugerir) a una colección de obras, a unidades desagregadas de información. El curador funciona como un cierto broker en la experiencia artística, o en la experiencia de producción y transformación de conocimiento. Y si esto suena a que se convierten en los guardianes exclusivos de cómo se interpreta y traduce esto en la producción de la cultura misma, piénsenlo de nuevo: el hecho de que yo, tú, cualquiera puede en un blog como éste hacer un trabajo de “curaduría” sobre cualquier tema en el que estemos más o menos versados apuntaría justamente a lo contrario, a que en mayor o menor medida cualquiera puede ser un curador. Obviamente los primeros que se alarmarán ante esta idea son aquellos curadores de hoy que sí consideran tener y cumplir de alguna manera este rol de broker exclusivo.

Segunda idea. Hace unas semanas, tuve la afortunada o fortuita oportunidad de estar en el MoMA, donde visité una exhibición bajo el título “Design and the Elastic Mind” (”El diseño y la mente elástica”). La exhibición era impresionante, jugando con una serie de conceptos de arte, tecnología y diseño, interactividad, elementos audiovisuales, etc. Pero también me hizo considerar un poco más de cerca lo que debe haber significado el curar la exhibición, prepararla y darle esta forma. La exhibición misma era una obra de arte, una forma creativa, o al menos lo llevaría a uno a pensar eso. Mi ignorancia de la historia del arte, sobre todo del arte más o menos reciente, me imposibilita de reconocer si este tipo de exhibiciones son algo particularmente nuevo, o si más bien están en el aire desde hace décadas y yo simplemente soy un ignorante. Pero me pareció interesante el desafío o posibilidad que planteaba para pensar ordenar obras artísticas de una manera diferente a lo que tradicionalmente entenderíamos, no tanto como una exhibición lineal de obras bajo uno u otro criterio, sino de una manera más orgániza, una colección que es más que la suma de sus partes. Claro, esto visto así no debe ser nada radicalmente nuevo (aunque sí lo era para mi experiencia personal de exhibiciones de arte), pero me gustó lo suficiente el concepto como para que lo siga arrastrando hasta ahora.

Me gustó porque siento que invierte el ordenamiento más tradicional del concepto de la curaduría y de la exhibición. Porque permite una cierta mirada transversal, más heterogénea, de articular una serie de elementos y objetos en torno a un eje central. Y porque me pareció que el proceso de curar esa exhibición debe haber sido soberanamente divertido. De alguna manera, además, parecido a cómo uno puede ser curador de una colección de enlaces (y aquí ya le pongo curador sin comillas). Parto de una idea, un interés, y a partir de ella busco elementos que encajen, los reúno, les doy una interpretación posible, un contexto en el cual adquieren un cierto sentido que no podrían tener por sí solos. Los pongo a jugar con sus amiguitos.

No creo haber echado ningún tipo de luz sobre la idea de “curar” algo. Sólo creo que puedo insinuar, por ahora, que como todo buen concepto está abierto y constantemente redefiniéndose, adquiriendo nuevos usos. Y que vale la pena, porque es interesante, pensar un poco sobre estos usos, y como nos permiten reinterpretar los anterior.

Por lo demás, la palabra “curaduría” me parece horrible, pero qué quieren que haga.

Manifiesto

Publicado en General by dodecaedro en Abril 1st, 2008

Un poco de historia

El Dodecaedro de Estudios Artísticos nació en 2005, cuando surgió el interés por estudiar el arte desde una perspectiva interdisciplinaria. Para ello, nos juntamos dos filósofos, un psicoanalista y dos historiadores del arte, con el fin de enseñarnos los principios básicos de nuestras profesiones para entonces comenzar a hacer algo. En el momento se llamó Dodecaedro de Estudios Estéticos y nunca se terminó de definir qué era ese algo que queríamos o podríamos hacer. Luego de tres reuniones la gente comenzó a abrirse y el proyecto terminó.

Luego de un camino vacilante donde ninguna decisión fue tomada (o acatada, en todo caso) regreso la idea del Dodecaedro, ahora de Estudios Artísticos.

¿Por qué dodecaedro?

En principio, porque todos son círculos y un dodecaedro tenía más sentido.

Un dodecaedro es un poliedro de doce caras, convexo o cóncavo. Sus caras han de ser polígonos de once lados o menos. Si las doce caras del dodecaedro son pentágonos regulares, forzosamente iguales entre sí, el dodecaedro es convexo y se denomina regular, siendo entonces uno de los llamados sólidos platónicos.[1]

El principio básico del D.E.A. es la interdisciplinariedad. Así, resulta conceptualmente más divertida la imagen del dodecaedro, donde varios planos construyen la figura y le dan sentido, a diferencia del círculo que se queda como una forma resuelta en sí misma a partir de muchos puntos obsesos.

¿Qué hace el Dodecaedro?

El plan es simple. Ya no se trata de educarnos unos a otros en nuestras ramas, pero desde ellas abordar los diferentes problemas que suponen las investigaciones del arte. No se pretende definir el arte, tampoco, pero sí acercarnos a una interpretación más certera de una obra o un estilo en particular, priorizando los casos peruanos.

¿Quiénes lo conforman?

Ahorita somos tres: Susana (filósofa de la Católica), Eduardo (filósofo de la Católica) y Rodrigo (historiador del arte de San Marcos). Cada uno tiene sus rollos y desde ellos intentaremos ir colaborando para los estudios que se vayan proponiendo.


[1] http://es.wikipedia.org/wiki/Dodecaedro